La Gran Vía

La Gran Vía de Majadahonda es uno de los espacios de la ciudad en el que a lo largo de los últimos 60 años se han producido las más importantes transformaciones de uso del suelo. Es el espacio urbano más representativo de la ciudad.

 

A lo largo de la Historia, esta vía de comunicación ha tenido diversas denominaciones. La más antigua de la que tenemos noticias documentales es la que data de 1634, denominada CAMINO ANCHO, en referencia a sus dimensiones, como espacio dedicado al tránsito de los rebaños de ganado, sobre todo vacuno, que cruzaban la meseta castellana de norte a sur, y que servía como vía de comunicación principal de la ciudad con los municipios limítrofes.

 

Al finalizar la Guerra Civil, la Dirección General de Regiones Devastadas decidió la construcción de un nuevo barrio, a ambos lados de la vía pecuaria, adosado al casco antiguo. Al acabar la guerra el pueblo estaba arrasado y casi ningún edificio se tenía en pie.

 

Como relata el Ministerio de Marina y Aire a fecha de 7 de enero de 1937, Majadahonda también padeció los efectos de la guerra con terribles bombardeos, incendios y duros combates: ‘A las ocho y media de la mañana una de nuestras patrullas encargadas de bombardear las concentraciones enemigas en Las Rozas, Majadahonda y al sur de dicho pueblo lanzó sobre ellas doce bombas de cien kilos y seis de cincuenta... A la una de la tarde se repitió el bombardeo sobre Majadahonda, lanzándose 16 bombas de cien kilos y ocho de cincuenta, las cuales estallaron en el centro de los objetivos’.

 

Así, el viejo camino se convirtió en el eje vertebrador de una nueva estructura urbana, que oficialmente pasó a denominarse CARRETERA DE POZUELO, aunque en su parte sur continuó llamándose CAMINO ANCHO.

 

Las casas blancas de Regiones Devastadas estaban distribuidas en cinco manzanas de viviendas de planta baja con corral para jornaleros, y tres manzanas de dos plantas, también con corral para labradores. Se construyó un nuevo pueblo, a ambos lados del Camino Ancho, diferenciando claramente el casco antiguo de tipo radial del plano en cuadrícula.

 

En el cruce se amplió más tarde con unas viviendas prefabricadas y el parque de los Jardinillos. En el sur, el crecimiento fue mucho mayor hacia la actual plaza de Colón. Entre las construcciones más notables de es zona, destacamos la Colonia Escudero y el cine Avenida.

 

La vida cotidiana invadió un espacio en el que tímidamente surgen los primeros servicios: la central telefónica, la peluquería de Julio Valverde, el bar de Mariano Montero, la consulta del Dr. Aniano Redero, la parada de taxis, etcétera. Esta calle de tránsito modesto, surcada por carros agrícolas, automóviles y tractores, pasó a ser utilizada desde hace décadas como espacio de expresiones populares, como son las fiestas, los encierros y las procesiones.

 

El nombre propiamente dicho de GRAN VIA fue decidido por el Ayuntamiento en un pleno celebrado el día 4 de diciembre de 1961, tal como está registrado en el acta municipal, por “ser la vía más importante, tanto por su trazado y anchura cuanto por su situación, alumbrado, urbanización, ornato y embellecimiento”.

 

A finales de los años setenta comienzan a producirse las reformas y ampliación de las viviendas de Regiones Devastadas, tanto las de una como las de dos plantas.

 

La década de los ochenta fue la del carril bici, separado de la carretera mediante una valla con jardineras. Fue inaugurado a comienzos de 1982 con el deseo de que fuese utilizado por los niños para ir al colegio. Tenía la pretensión última de descongestionar de coches el tráfico de la Gran Vía mediante la utilización de este transporte limpio.

 

En el año 2000 se abre una nueva etapa en la historia de la GRAN VIA, y su expansión desde entonces ha sido acelerada. En ese momento se peatonaliza la Gran Vía y se realiza un aparcamiento subterráneo, gracias a lo cual esta calle se convierte en el principal punto de encuentro de los ciudadanos y en el área recreativa y comercial por excelencia del casco urbano, con un continuo ir venir de vecinos.

 

Se reformó totalmente la calzada para darle un aspecto homogéneo a la calle, con adoquines de granito del municipio madrileño de Zarzalejo, se instalaron nuevos bancos y e incluso una parada de autobús. La Gran Vía tiene una longitud total de 510 metros, con una anchura variable de 23 a 27 metros, y ocupa una superficie de 10.400 metros cuadrados.

 

La última actuación en la Gran Vía se ha llevado a cabo en 2010 con la ampliación de la peatonalización hasta la Ermita. La obra ha comprendido 12.425 metros cuadrados.

 

Actualmente, la Gran Vía es el centro neurálgico de la ciudad, que cuenta con la presencia de bastantes locales comerciales, tiendas de moda y empresas del sector terciario.

 

La Gran Vía constituye un nuevo símbolo urbanístico de Majadahonda y es escenario de diversas actividades a lo largo del año.

 

NOTA (Más información sobre la historia de Majadahonda en el libro de Manuel Gesteiro y Julio Valverde “Imágenes de Majadahonda”, que se puede encontrar en la Biblioteca Francisco Umbral)